
Cambiemos no arrolló a sus opositores el domingo 13. Es verdad que nacionalizó su marca deglutiéndose al radicalismo y al peronismo complaciente con sus políticas, que ejerció su poder estatal para manipular los resultados en el mayor distrito del país y que se garantizó desde Clarín y La Nación una lectura positiva sobre el desempeño de sus candidatos en las PASO.
